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EL ÚLTIMO TIEMPO

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Por: Freddy W. Cervantes, siervo de JESUCRISTO, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.



“Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.” (1Jn. 2:18).

Introducción

Refiriéndose al último tiempo un estudioso de la profecía bíblica decía: “El reloj de la arena del tiempo se está acabando para esta generación, y la mayoría sentimos que la historia se dirige hacia una culminación.”

I.¿Qué es el último tiempo?

La frase el “último tiempo”, los “últimos días’’, o los “postreros tiempos”, fue muy común entre los apóstoles del primer siglo (Hch. 2:17; 1Ti. 4:1; 2Ti. 3:1; Heb. 1:2; Stg. 5:3; 1P. 1:5,20; 2P. 3:3; 1 Jn. 2:18; Jds. 18), y señala el período entre la primera y segunda venidas de Cristo. En otras palabras, desde la resurrección de Cristo hasta su regreso ya empezó el último tiempo y en cualquier momento en ese intervalo Cristo puede venir por los suyos (la iglesia que él compró con su sangre).

Esta explicación es necesaria debido a que algunos tienden a pensar que por el hecho de haber últimamente deserciones masivas de la fe, brotes de falsos ungidos milagreros, señales en los cielos, conflictos bélicos o rumores de ellos, carencia de alimentos, enfermedades contagiosas, movimientos telúricos en distintos lugares, decadencia moral, en fin una serie de eventos apocalípticos más, por ello estamos viviendo recién en el último tiempo; aquello es solo un error que no procede de la verdad ya que desde Pentecostés hasta nuestros días siempre hemos vivido en el último tiempo. Es por esto que los apóstoles hicieron énfasis en esta verdad en los días en que fueron escritas sus epístolas convencidos de que Cristo volvería por ellos en cualquier momento. Es cierto que ya ha pasado mucho tiempo y Cristo aún no ha venido sin embargo los apóstoles vivían, como debe vivir la iglesia de hoy, esperando siempre la inminente venida de Cristo, de ahí que la Biblia llame a estos días el último tiempo.

Al respecto cito textualmente las palabras de dos respetables comentaristas bíblicos:

“La señal de los últimos tiempos. Era el propósito del Espíritu el de tener a la Iglesia siempre a la expectativa de la venida de Cristo y dispuesta para ella en todo momento.”

“Cada época sucesiva ha tenido impresas en ella algunas de las señales del “último tiempo” que precede la venida de Cristo, para guardar a la Iglesia en la expectativa continua de su Señor.”

Aclarado el asunto paso a describir la condición reinante en el último tiempo.

II. ¿Qué sucederá en el último tiempo?


Como los falsos profetas de antaño los falsos profetas modernos gustan de anunciar mensajes agradables y placenteros al oído de la audiencia carnal que los escucha, no anuncian todo el consejo de Dios es más, lo ignoran a sabiendas y por conveniencia propia. Otros hasta se atreven a negarlo por completo, para ellos no hay arrebatamiento ni gran tribulación, no existe el infierno, no hay anticristo ni juicios venideros aduciendo que un Dios de amor y misericordia jamás intervendría con castigo en los asuntos de la humanidad que vive de espaldas a Él y yace obstinada en el pecado.

Cuando escucho a alguno de estos pseudo profetas zalameros decir: “yo profetizo”, “yo decreto”, “yo esto”, “yo aquello”, (indicando que no es Dios sino ellos) de que vienen días mejores, de que este es el año agradable del Señor, el año de la expansión, el tiempo de la visitación y más vanas esperanzas que alimentan el oído ansioso de oír palabras halagüeñas (Jer. 23:16), meneando mi cabeza digo: “Ciegos que no disciernen el tiempo en que vivimos”. Los días son malos (Ef. 5:16b), y conforme pasen estos las cosas empeorarán más y más en este mundo que nada bueno nos ofrece ni nos ofrecerá y unos cuantos decretos de profetas baratos no alterarán en lo absoluto el esquema profético previamente establecido por Dios. 

Antes de continuar vale la pena explicar algo. Ya que son muchos los creyentes que al leer en la Biblia acerca del último tiempo, el tiempo del fin, y declaraciones similares piensan que se está refiriendo a la misma cosa, pero veremos que no es así. Recordemos que la frase el “último tiempo” abarca el período de la iglesia y lo que sucederá después de este período es decir, tenemos que diferenciar entre el último tiempo o final de la dispensación de la iglesia y el último tiempo de la gran aflicción o angustia de Israel. 

En este apartado centraremos nuestra atención solamente en los eventos profetizados para el último tiempo (el fin del período de la Iglesia, antes del Rapto /Arrebatamiento). 

La Biblia dice que habrá de suceder lo siguiente: 

a)Muchos apostatarán <<colocarse fuera de la fe>> de una u otra forma  (2Ts. 2:3; 1Ti. 4:1-5). Esto ya es una realidad evidente en la llamada iglesia de hoy. Montones de creyentes pierden su amor por Dios (Mt. 24:12b) aman más al mundo presente o sistema maligno de cosas opuestas a Dios (2Ti. 4:10) van en pos de un evangelio diferente (Gá. 1:6-9) prestan atención a espíritus engañadores y a doctrinas demoníacas (1Ti. 4:1) son fácilmente seducidos por falsos maestros que les desvían de la verdad e inducen al error (Hch. 20:29-30; Ro. 16:17-18; 2Ti. 4:3-4) engañados por el pecado (Heb. 3:12), viven indiferentes, materializados, entregados al desenfreno mal llamado entretenimiento y así podría seguir ahondando más en este asunto lo cierto es que esta iglesia apostata unificada al movimiento ecuménico (1Co. 6:16), pronto vendrá a ser una súper iglesia mundial o un sistema religioso apostata mundial (Ap. 17), encabezado por un líder religioso, el falso profeta que no buscará gloria para sí mismo, sino que logrará persuadir al mundo a rendir culto y adoración al anticristo.  

b)El carácter de los hombres irá deteriorándose con el pasar de los días (2Ti. 3:1-5), a tal grado que los tiempos se tornarán feroces en gran manera.


c)Aparecerán muchos anticristos (1Jn. 2:18), que profesarán ser creyentes pero que no son legítimos. Estos no solo se opondrán a Cristo y a sus enseñanzas sino que también tomarán su lugar haciéndose pasar por Él. De estos está repleto el cristianismo actualmente. Existen muchos con nombre de súperapóstoles ungidos para quienes la Biblia no sirve, asumen estar al mismo nivel que Cristo o hasta uno más elevado. Se autodenominan “padres” que a cambio de cuantiosas sumas de dinero ofrecen cobertura a tal o cual individuo, congregación, etc. No solo esto, en ocasiones suelen recurrir a trucos baratos de magia que hacen pasar por demostraciones del poder de Dios a fin de que muchos sean engañados y terminen siguiéndolos. Otros son tan blasfemos que insultan a Dios sin ningún tipo de remordimiento, influenciados por el espíritu del anticristo que ya está operante en el mundo y los maneja a su antojo.    

d)Burladores sarcásticos (Jds. 18), o mejor dicho payasos que no solo hacen del púlpito un escenario para hacer reír y entretener a quienes gustosos asisten a sus espectáculos circenses sino que también niegan burlonamente la venida de Cristo basados en que nada ha sucedido hasta la presente.

e)Acumuladores de riquezas (Stg. 5:3). En este grupo podríamos incluir a los famosos tele-evangelistas de nuestros días, al movimiento avaro de fe y prosperidad, a cadenas televisivas pseudo cristianas como Enlace, sus conocidas telemaratónicas que más bien deben llamarse telerobotónicas, al G12, sus encuentros, a cantantes faranduleros de la música “cristiana”, sus conciertos, camisetas autografiadas, ventas de CDs, DVDs y a tantos otros mercaderes de la fe que en nombre de Dios piden como mendigos, pero viven como magnates rodeados de lujos, placeres, bienes y riquezas materiales que en el día del castigo de nada les servirá.  

No quiero parecer pesimista al escribir sobre estas notas tampoco ser mal interpretado creo que Dios puede visitar a su pueblo en un tiempo determinado para derramar de su abundante gracia sobre de él, tal y como lo hizo en el pasado, pero de allí a creer la mentira de que estos son tiempos de abundancia, tiempos de cambio, tiempos de avivamiento, tiempos donde la iglesia ha sido llamada a hacerse con los poderes públicos, o a conquistar los reinos del mundo sabiendo cómo están las cosas en el mismo y hacia a donde van… es algo totalmente inaceptable puesto que no hay nada más alejado de la profecía bíblica que eso. 

A diferencia de los falsos profetas que hoy abundan por doquiera dando profecías al gusto del oyente, la Biblia la palabra profética más segura a la cual hacemos bien en estar atentos…” (2P. 2:19), predice días trágicos para este mundo que insisto cada día va de mal en peor y que seguirá yendo en esa misma línea hasta que la ira de Dios se consume ciertamente sobre él. 
 
En vista a la brevedad del tiempo que nos resta, al retorno de Cristo por sus santos y al futuro amargo e incierto que le espera a este mundo y a quienes lo habitan ¿De qué forma debemos vivir?

Esto nos lleva a la parte final de esta consideración bíblica.  

III. ¿Cómo vivir en el último tiempo?


Aunque por ahí andan muchos de estos hombres que se hacen llamar apóstoles (simpatizantes de la “teología” del Dominionismo) enseñando que Cristo no viene, que eso es una fantasía y que el arrebatamiento no aparece en la Biblia a lo largo y ancho de la misma se nos confirma una y otra vez la certeza e inminencia de la venida de Cristo por los suyos. Algunos versículos para apoyar esta postura doctrinal: (Jn. 14:1-4; 1Co. 15:51-58; 1Ts. 4:13-18; Flp. 3:20-21; Tit. 2:13). Este suceso no será precedido por ningún tipo de señales ni sucesos ni nada por el estilo en otras palabras nosotros no estamos esperando ni la reconstrucción del tercer templo, ni la reunificación del pueblo judío ni la confederación de diez naciones occidentales ni la implementación de un nuevo orden mundial ni el microchip bestial ni el ascenso de ninguna figura religiosa al trono papal ni el avance de la tecnología ni que el mar y la luna se conviertan en sangre tampoco estamos esperando terremotos, guerras, pestes y todo lo demás, nosotros estamos esperando a Cristo que viene y puede venir en cualquier momento inclusive al estar leyendo estas palabras. 

En cualquier momento, a la final trompeta en un abrir y cerrar de ojos millones de personas desaparecen masiva e instantáneamente de sobre la faz de la tierra. Después que este evento grandioso, descrito en la Biblia como el arrebatamiento de la iglesia, haya tenido lugar la gente que haya quedado aquí en la tierra vivirá una de las épocas más aterradoras de toda la historia. Esa época está cerca y es descrita por las Escrituras apocalípticas como la tribulación, un período de horror indescriptible, en que los juicios de Dios caerán uno tras otro sobre este mundo vil y pecador.

Razón por la que nos toca vivir expectantes de la venida del Señor Jesucristo en todo tiempo. 

Ahora ¿Cómo vivir hasta entonces? La Biblia nos da la respuesta a esta interrogante:

“Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.” (1Jn. 2:28). 

La palabra clave aquí es permanecer que viene del gr. menoque equivale a establecerse, radicarse, arraigarse, mantenerse sin cambios en un determinado estado, condición o cualidad y esto abarca muchas cosas. Por ejemplo: Permanecer en la Unción o Espíritu Santo (v. 27), pero también permanecer en la Palabra de Dios (v. 24), es decir, en el hecho de perseverar sin dar su brazo a torcer en la doctrina (entiéndase todas aquellas verdades esenciales que componen la fe cristiana incluyendo la parte escatológica). Esta última parece ser la más atacada por parte de sus detractores.

Muchos de estos que vemos hoy en día por la tv, escuchamos en la radio o en algún congresillo CAP negando descarada y sarcásticamente la doctrina escrituraria de la segunda venida de Cristo un día la predicaron y enseñaron con vehemencia a sus oyentes ¿Qué pasó entonces? En algún momento de sus vidas el orgullo llenó sus corazones, la ambición y avaricia desmedida, la búsqueda de reconocimiento y gloria terrenal hicieron que de la noche a la mañana dejasen de permanecer en Cristo. Esto explica aquella desviación, aquel cambio repentino al punto que la doctrina del arrebatamiento según Renny Mclein, uno de los exponentes de la “teología” del Reino Ahora o Dominionismo no encaja con dicha “teología”. 


Haciendo un breve paréntesis, ¿Por qué no encaja? 

El Dominionismo, teología post milenial enseña que la iglesia debe ejercer mediante la conquista masiva “dominio” sobre todo y en todo. Esto en Catolicismo Romano se llama El Poder Universal/Temporal – Doctrina que enseña que la iglesia ejerce dominio absoluto en este mundo.  

Para una mayor compresión, la iglesia debe establecer el Reino Aquí y Ahora estando el Rey ausente. Para esto su influencia debe hacerse sentir en todas y cada una de las esferas políticas, culturales, militares, económicas, religiosas, etc., de las naciones del mundo hasta lograr su total cristianización. Entonces solo entonces Cristo puede venir.

Ahora comprendemos por qué no encaja lo uno con lo otro.

Les puedo asegurar, sin temor a la equivocación, que todos estos que hoy simpatizan con la “teología” católica-dominionista van a llevarse una sorpresa muy desagradable aquel día. Puedo vislumbrar aquel momento en que turbados de horror y con sus cabezas hincadas hacia el suelo tengan que alejarse avergonzados de Cristo en su venida.

Por tal razón, como creyentes nos toca vivir una vida de permanencia en Cristo, manteniéndonos firmes sin fluctuar y leales a la sana doctrina que hemos aprendido.

Nuestro Señor está en camino y necesitamos permanecer en Él para que cuando se manifieste gozosos recibamos galardón completo.

Conclusión

Vivimos al borde de la eternidad, el tiempo es breve y ¡Cristo viene! puede que no sea de inmediato más sin embargo su venida es inminente ¿Estamos preparados o nos estamos preparando?

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día.” (Ro. 13:11-12).






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